miércoles, 14 de mayo de 2014
La alcoba del tercer piso
lunes, 13 de enero de 2014
Diario de la Bella Durmiente cuando despertó
Primer día después que me desperté
Querido diario:
Después de un siglo de dormir, el príncipe azul rompió el hechizo y el reino completo despertó.
Siendo este mi diario, la primera hoja después de cien años, tendría que escribir hojas enteras sobre el beso, pero la verdad nada que destacar, no fue “el beso”, he tenido mejores. Otra cosa, hubiese preferido elegir a quién me daba el beso, pero bueno, no me quedaba otra. Ahora que me desperté, sí, puedo ver a quién besar, y quién me quiere besar, porque a pesar de ser la princesa del reino, hay algunos que están tan agrandados que se hacen rogar para darte un beso. Las cosas ya no son como antes y encima que te llevas cada chasco, después de tanto histeriqueo el beso es un besito que no te mueve ni un pelo.
Menos mal que el príncipe partió a sus tierras para avisar que logró su misión de encontrarnos. De salvarnos, como dijo con un gesto de triunfo. Menos mal que se fue con su alardeo de héroe, alimentándose el ego, no sea que yo a él si le haya gustado y quiera ser mi novio o algo. Después de 100 años de estar dormidita por esa yegua egoísta que me lanzó el hechizo por el descuido de mis viejos de tener secretarios tan ineptos que se habían olvidado de invitarla. Igual, acá en estas líneas voy a escribir, todo, me tengo que hacer cargo de mi parte: me lo habían dicho y yo insistí con mis caprichitos reales adolescente de hacerme la rebelde. Así que por ser tan boluda de tener ese ataque de andar haciendo manualidades y pincharme el dedo terminé cumpliendo con la parte que me tocaba, y ya la cumplí; dormí 100 años. Ahora eso no significa que me enganche con el primero que se me cruce, quiero conocer el nuevo mundo. Espero que me haya entendido, que le haya quedado bien claro que esto era parte de la historia, parece un buen pibe pero mejor cada uno por su lado. Se lo dije a él y a su amigo, para que se lo recuerde y le aclaré que no es nada personal. “Serás lo que debas ser o no serás nada”. Creó que lo entendió, se lo expliqué bien, me refiero a claramente y de buenas maneras, parece inteligente, pero que sé yo, estoy medio fuera de foco, tantos añitos a la sombra, ya las cosas no son igual, hay muchos cambios ya me estuve aggiornando.
Mi padre ya emitió la orden real: de cortar las enredaderas, arreglar las casas y todo lo demás. Cada rincón del reino volverá a ser como era. Ya le dije que tenga cuidado con las órdenes que da, porque las cosas no son como antes y los sindicatos están más fuertes y vamos a terminar con quilombos. Ojalá me haya prestado atención, lo que se hereda… y mis caprichitos son 50% mamá: joyas, ropa, zapatos, perfumes, y 5o % papá: órdenes, caras impresentables, antisocial y todo lo que contradiga lo que digo.
En realidad, tengo que seguir hablando mucho con papá, tenemos que averiguar bien como son las cosas hoy y hacer todo lo que sea necesario para que el reino esté ubicado en la realidad actual, lo antes posible. En el mundo de hoy cocodrilo que duerme es cartera, menos mal que soy humana y me protegió la magia, sino sería una hermosa estatua de museo. Además tendríamos que ver un poco el tema de las cuentas, menos mal que siempre guardó oro, porque los billetes no sé si seguirán sirviendo, más de un reino ya había cambiado su moneda antes de que nos durmieran.
Estuve pensando bastante en el tema este de la maldición y creo que deberíamos hacer una investigación exhaustiva sobre nuestro hechizo, éramos un reino en expansión, con grandes proyectos y con este asuntito del enojo, el pinchazo y mi sueño nos mandaron al freezer por 100 años, a mí me huele a que nos acostaron literalmente.
Volviendo al tema de la plata, hay que averiguar ya, tengo que comprarme ropa, zapatos, maquillaje todo lo que una mujer necesita. Mamá quiere hacer una fiesta para celebrar, mucho la idea no me gustó, pero ahora que lo estoy pensando estaría bueno. Nunca me gustaron las reuniones, sonrisa por acá, saludo por allá, que el protocolo, que fulano venga porque conviene, todo eso me fastidió siempre. Pero…, ahora las cosas las veo diferentes, parece que dormir, me despertó: en la fiesta puedo conocer gente de otros reinos, de los que yo conocía no debe quedar ninguno, probablemente los nietos de Cenicienta y los de Blancanieves puedan venir, quizás alguno me guste. Hay que invitar a todos, hay nuevos reinos y también a los guardaespaldas, asesores , todos, uno nunca sabe dónde está su “príncipe”, si entre comillas, no quiero un “príncipe” quiero un hombre que me guste, tampoco quiero engancharme ya con uno.
Voy a juntarme con las otras chicas del reino, espero que no estén tan dormidas como cuando nos hechizaron, y con se hayan despabilado un poco, porque en realidad no había ninguna que fuera una luz, por eso yo era tan solitaria. Tengo que ponerme al día con ellas, no es cuestión de amistades, ellas no eran mis amigas, hay que ver como viene la competencia por acá.
Por lo pronto me cambio esta ropa, nunca me gustó mucho el estilo que había que usar, ya era un bajón cuando me pinché, hoy ni ahí que se usa.
Dejo de escribir porque ya están llegando la manicura, el estilista y el masajista real, a hacer chapa y pintura antes de dar la cara, soy la princesa, también logre contactar a una asesora de imagen para ver mi nuevo estilo, cuando salga del palacio creo que no duermo por una semana.
lunes, 4 de noviembre de 2013
La misión
La nave madre viajaba desde hacía varias generaciones. Una nueva graduación. Después de la ceremonia recibirían sus misiones: colonizar o investigar en diferentes rincones del Universo. Ana y Evan habían sido designados a la Tierra. Permanecieron inmóviles, disimulando el desagrado. Miles de destinos posibles y ellos visitando el hogar del hombre primitivo. Indagar sobre lo sabido, una pérdida de tiempo. Al año siguiente, nuevas asignaciones. Se decidió no perder más tripulantes. A la Tierra partirían tres robots, ellos no hallarían interés en lo cotidiano.
jueves, 11 de julio de 2013
Diario de una lapicera
Es cierto que soy prescindible, como casi todo en este mundo, pero mi existencia de elemento obsoleto e inútil cobra importancia cuando me convierto en voz, en necesidad de expresión.
Cada avanzar de sus escritos, otorga un sentido a mi ser, dejo de solo estar.
Me desangro mientras él da vida a sus personajes, muero un poco con cada construcción de escena. Sus páginas crecen y me consumo en su impulso creativo...
Sé que soy su predilecta, hoy, ahora, pero tengo fecha de caducidad y no soy la única que baila gracias a su talento. Los momentos de inspiración, de notas al pasar, no siempre lo sorprenden conmigo. No compito, no siento celos. Ellas y yo compartimos la misma misión.
Sin mí sus palabras serían las miguitas de Hansel. Gota a gota armo el camino, el primer paso de la historia, y regreso y vuelvo a andar el mismo paso varias veces.
Moriré. Mis marcas se reflejarán en ojos que nunca me verán y se repetirán en voces que ni siquiera entenderé.
Soy prescindible pero mi trazo es camino. Páginas se inmortalizan con mi agonía, consagrarán el manuscrito o quizás mi perecer sea solo un cúmulo de páginas con palabras que no se llevará el viento.
lunes, 3 de diciembre de 2012
El titiritero
El titiritero se estiró, hizo sonar su dedos y tranquilo contempló el retablo, todo el poder estaba en sus manos.
Las marionetas seguían moviéndose, se mantenían en la ilusión de que se movían por sí mismas. Sus hilos invisibles le daban la razón. Algunos jugaban, seguían con sus trabajos; unos eran felices, otros, no. Todos disfrutaban de la paradoja de la ficción, el guión de sus vidas. Él, los dejaba pasear, creer, ganar y perder. Había jefes y dependientes. Creadores y copistas. Cazadores y víctimas. Vivían en un mundo creado, pero no por ellos, y no lo sabían.
Comenzó a preparar la nueva función cuando sintió hambre, miró todo el escenario y entre bambalinas, decidió quienes serían su aperitivo.
Algunos títeres desaparecieron de la faz de la Tierra.
martes, 23 de octubre de 2012
Escribir
Nubes flotan y estorban
El fantasma presente
Ante la hoja en blanco
de inspiración, ausente
Las palabras emergen:
lluvia de personajes
ellos, ya , listos están
para emprender el viaje
Las ideas despiertan,
una historia debe nacer
amanece en el bosque
saben que deben hacer.
Solo sigue sus huellas
relato y fantasía.
Resplandece la magia
Páginas de utopía.
Se dibuja el sendero,
enredado en su esencia.
Contando sus palabras
olvidando la ausencia.
Las frases se desangran
el escriba cumplió.
Capítulo a capítulo
la historia terminó.
Oraciones unidas,
enorme desafío,
palabras que rebotan
con eco de poesía.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Diario de un cuaderno
Soy testimonio vivo de mi dueño. Bitácora de proyectos. Mis hojas son el plan. Historias de seres que no existen o quizás sí, viven en mí.
Herramienta, acompañante, instrumento, soy cada uno y todo a la vez.
Mi destino asiste a otros. Sostiene momentos memorables y crisis que prefiero creer como producto de la imaginación y no padecimientos reales.
No sé cuál es la verdad y qué es lo imaginado.
¿Importa? No.
Que yo custodie los manuscritos es el valor de mi existencia.
Notas
Historias
Investigación
¿Qué contengo? No lo sé, solo me importa que soy útil, el registro de un momento, de una frases, de un final que quizás nunca llegue. Haré perdurar sus palabras, ideas y su vida misma tal vez.
Testigo irremediable y fiel de amores plenos o fatales, locuras de pasión o de poder, grandes decepciones, desesperanzas y utopías.
No soy el creador, sí el mensajero, el perpetuador de escritos jóvenes y de letras maduras.
